Aún siendo un especialista, no creo que este desmerezca nada, menudo valiente. Ya me gustaría a mí... bueno, en mis sueños ocurren cosas incluso mejores...
Jugarama en Ciudad Real, una de las actividades consistía en dar saltos acrobáticos sobre una gorda y blanda colchoneta. Por las piruetas y caras de los saltarines cualquiera pensaría que en su imaginación estuvieran soñando con la mítica cascada del salto del Ángel. Me encantaría ver a más de uno.