Eso parece, aunque todavía no llego a creermelo. Lo he notado en mis carnes, empiezo a sudar como acostumbro y he tenido que sacar el pantalón corto. Este finde pasado nos acercamos a la piscina, día de apertura, poca gente, día nublado, y Lorenzo cascando a gusto.

Y yo tuve que ponerme los patucos, normas de higiene me dijo el socorrista. Me gustó oírlo, porque eso significaba que TODOS debíamos cumplirlas, por más o menos tiempo que fuéramos a estar, o por más o menos importantes que pudiéramos ser. Quisiera pensar (no voy decir 'desear' porque seguro que me llevo una decepción) que las normas se respetaran en muchas otras situaciones cuando la visita (a lugares más importantes) la hicieran políticos 'de los gordos' o jefazos de empresas. Pero, sinceramente, esto es España y quizás, si eso ocurriera, perderíamos una de nuestras señas de identidad más propias. ¿O no?
En fin, disfrutemos del verano, las piscinas y la playita, las terrazas, las vacaciones, las fiestas... y el resto..., que pa' eso semos como somos. ¡ESPAÑOLES!