Hola gente. Hay personas que odian a los gatos, y otras a las que nos llaman la atención. Estos son dos momentos en Vejer de la Frontera, bonito pueblo sobre una colina de Cádiz.
Curioso pasotismo el del perro.
Y la eterna siesta...
miércoles, 26 de noviembre de 2008
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6 comentarios:
el mundo gatuno es genial... yo tuve un gato que tomaba el sol sobre el techo de los coches aparcados en la calle... claro que... eran otros tiempos!
Un saludo
Yo también soy de los que les encantan los gatos, siempre te sorprenden...
Parece que el perro de la primera foto
va de camino a cumplir el rito del gato
de la segunda foto, y es que parece que
el minino se haya comido la mitad de la
paella con la que celebraste el año del
blog, que por cierto, aprovecho para
darte la enhorabuena.
Es curioso, pero en cuanto he visto la fotografía he reconocido su procedencia. Yo también tome una instantánea en el mismo lugar.
Pues a mi los gatos me parecen demasiado independientes, cuando se pretende que sean de compañía, claro. Creo que el cuento habría que cambiarlo, de normal son ellos los que chinchan a los perros y no al revés. Luego hay algunos como el gato de mi hermano, Félix, que no sabe que es gato e intenta comportarse como los humanos (sentarse igual, llamar a sus dueños, etc...)
Hey, Sendarrubias, no sé cómo he llegado hasta aquí, pero te mando un saludo. Curré en la Tribu hace ya un tiempo, pero guardo muy buen recuerdo de aquella época.
Un abrazo,
Edu
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